Los Tratados de Ginebra de 1954 y la Intervención Norteamericana en Vietnam

Estos acuerdos habían puesto fin a la ocupación francesa y a la “Guerra de Indochina” que había enfrentando a los vietnamitas con un grupo de expedición francés hasta la derrota de Dien Bien Phu (mayo de 1954). La película Indochina comienza y termina en Ginebra, Suiza, donde son llevados a cabo los tratados que dividen a Vietnam a través del paralelo 17 en Vietnam del Norte y Vietnam del Sur, reconociendo también la independencia de Laos y Camboya.

Luego de la institución de una República de Vietnam (del Sur) y de que Ngô Dinh Diêm se convirtiera en presidente, quedó claro que el régimen se preocupa esencialmente de combatir al comunismo. Con un evidente desprecio por los acuerdos de Ginebra, se niega a las elecciones previstas para la reunificación vía referéndum y organiza, además, la caza de los antiguos resistentes. A partir de 1956 se organizan campañas de “denuncia de los comunistas”. Las prisiones se llenan, pero la represión no culminaría sino hasta 1959 con la creación de tribunales militares de excepción y de las ciudades agrícolas o «centros de prosperidad», destinados, como en Malasia a reagrupar a los campesinos.

Pero estos campesinos son vietnamitas y no chinos. Políticamente maduros por los años de lucha contra el imperialismo, no se iban a resignar a dejarse matar o deportar lejos de su tierra natal. Su resistencia, que hasta entonces se había manifestado por asesinatos de los jefes de aldeas cambia para conformar guerrillas. Una guerrilla dirigida por la vieja guardia revolucionaria del sur que consigue federar a todas las organizaciones hostiles a Diém: Hoa-Hao y Cao-Dai, además de los partidos demócrata y socialista radical, el Movimiento para la autonomía de las minorías étnicas de las Altas Llanuras, minorías khmer y china, asociaciones de jóvenes, mujeres, obreros, campesinos, industriales y comerciantes, periodistas, junto al Partido Popular Revolucionario que se define como marxista-leninista que juntos conformaron el Frente Nacional de Liberación del Sur (1960).

En la década de los 60, luego de los tratados de Ginebra (1954), Vietnam era un país dividido en dos zonas separadas, provisoriamente, por el paralelo 17; el Norte, con un régimen comunista, y el Sur, con un gobierno “nacionalista” que más tarde sería denominado pro-americano, se trataba de un conflicto interno en Vietnam, sin embargo, a fin de probar su determinación en contra del comunismo, el gobierno americano (en especial el de Lyndon B. Johnson, después del asesinato de John F. Kennedy en noviembre de 1963) decidió dar una ayuda militar masiva a Vietnam del Sur, ya que su ejército era poco eficaz (Lacoste). Esto debido a la creencia de un posible efecto dominó que permitiera a los comunistas mayor control en Asia sudoriental (Camboya y Tailandia).

Así, para el Norte y Sur, desde 1954, la evolución de la República Democrática de Vietnam ha estado dominada por dos problemas: la reconstrucción y el desarrollo, por una parte; la reunificación con el Sur, por otra. En un principio, tuvo que superar dos crisis simultáneas: la primera, provocada por los excesos de la reforma agraria, y la segunda, por la campaña de las «cien flores», además del régimen de Ngô Dinh Diêm por parte de los nacionalistas, con lo que se instauró el «Estado del Vietnam» cuya capital era Saigón y que con ayuda de los Estados Unidos el 26 de octubre de 1955 organizó un referéndum que condujo a la destitución de Bao-Dai y a la institución de una República de la que Ngô Dinh Diêm se convirtió en presidente. Se trataba de un régimen de poder personal en el que Dinh Diêm sólo se fiaba de los miembros de su familia, es decir, reflejaba el origen mandarinal del presidente, además, el gobierno de Vietnam del Sur se apoyaba en una influyente minoría, los católicos sobretodo los anticomunistas refugiados en el Norte tras 1954, en budistas y en miembros de diversas sectas religiosas.

Consecuentemente, con la finalidad de reforzar al ejército nacionalista, Estados Unidos optó por enviar apoyo militar a Vietnam en una lucha contra las guerrillas comunistas de Norte (Vietcong) estableciendo bases militares que destacaban por numerosos aeródromos en los que los helicópteros eran la principal herramienta táctica, desafortunadamente para EU, los vietcongs no tardaron en atacar las bases las norteamericanas, demostrando que hacía falta asegurar una estrategia defensiva eficaz.

Pero los comunistas norvietnamitas enviaron refuerzos a las guerrillas del Sur por las altas plantaciones y por Camboya, rodeando las fortificaciones establecidas en el paralelo 17 por los americanos; estos bombardearon masivamente el Norte de Vietnam, para obligar a cesar dicha ayuda hacia las guerrillas del Sur, pero fue en vano y en respuesta a ello, los soviéticos y los chinos incrementaron su ayuda militar a Vietnam del Norte, sobretodo por vía marítima, sin que la fuerza aérea o la marina norteamericana intervinieran, por miedo de comenzar una crisis internacional de mayor envergadura debido a los de por sí existentes conflictos de la Guerra Fría.

Mientras tanto en Vietnam del Norte, la reforma agraria (ley del 19 de diciembre de 1955) pretendía suprimir el poder de los terratenientes y como preludio a la industrialización beneficiar esencialmente a campesinos pobres y obreros agrícolas.

Pero la reforma estuvo acompañada de graves excesos. Cuadros insuficientemente formados aplicaron dogmáticamente la lucha de clases, lesionando y condenando a propietarios que habían combatido en la resistencia e incluso campesinos pobres o sin tierra, confundidos con los campesinos ricos o medios, ya que los criterios de distinción no eran claros. Las protestas fueron tales que el Partido y el gobierno hicieron una autocrítica y anunciaron una campaña de «rectificación de errores» (octubre-noviembre de 1956). A sus declaraciones siguieron manifestaciones campesinas contras las autoridades de Nghê-an y virulentas críticas de los intelectuales del Nhân van (Bianco).

Esto provoco que la libertad de expresión fuera controlada por el gobierno de cada bando, en el Norte por ejemplo, luego del XX congreso soviético y de una campaña por la destalinización, Mao Tse-tung y la RDVN permitirá también que la oposición se exprese atacando vigorosamente la política gubernamental, aunque más tarde la crisis respecto a la libertad de expresión sería superada y se intensificaría la educación ideológica para evitar otra crisis y en 1960, una nueva Constitución garantizaba las libertades fundamentales a condición de que su ejercicio no viole los intereses del Estado y el pueblo. Mientras que la Constitución de 1946 era de inspiración democrático-burguesa, la nueva define el régimen como «un avance, paso a paso, de la democracia popular, hacia el socialismo.

Asimismo, el ejército, instrumento a la vez político, militar y social, continuará jugando un papel importante gracias a esta educación política y al riguroso control del Partido, la RDVN ha podido evitar esa intrusión del ejército en la vida política que tantos jóvenes Estados conocen. Desde la paz, el ejército contribuye también a la edificación nacional, participando en las grandes obras públicas y en el desarrollo de la agricultura

Por otro lado en Vietnam del Sur, el sistema político, económico y militar era sostenido por la ayuda americana, y aunque la ayuda alcanza cifras de 150 a 200 millones de dólares por año, apenas basta, para equilibrar los gastos militares (50% del presupuesto) y los gastos de administración (35%), dejando tan sólo el 15% para los gastos económicos y sociales. Por otra parte, estos últimos afectan, sobre todo, a las grandes obras de carácter estratégico (construcción de carreteras, aeródromos, etc.), que no tienen ningún efecto sobre la capacidad productiva nacional.

A la par, Diêm y su familia suscita también un descontento cada vez mayor. Diêm depura a cientos de funcionarios, pero se niega a toda reforma, justificando su negativa con el desarrollo de la guerrilla. Frente a ésta, los Estados Unidos no ven más que soluciones militares: tal es el objetivo del programa de las «aldeas estratégicas» y de la creación de un mando militar en Saigón, el 8 de febrero de 1962. La intervención, que se ha hecho ya directa y oficial, se reforzará considerablemente después de la batalla de Ap-bac (2 de enero de 1963), en la que los gubernamentales, a pesar de su superior armamento, sufren una gran derrota. Abandonado por los americanos, el 1 de noviembre de 1963 el régimen sucumbe bajo los cañones de sus generales sublevados. A partir de entonces, en pleno vacío político, se suceden los golpes de Estado militares y el poder se hace cada vez más ficticio. Un poder, en realidad, que sólo debe su supervivencia a una intervención masiva de las fuerzas norteamericanas.

En agosto de 1964, tiene lugar el «incidente» del golfo de Tonkín, por lo que EU envía al general Maxwell Taylor como embajador en Saigón, con la finalidad de aplicar las teorías de este campeón de las “guerras locales”. En el caso de Vietnam, el plan de “guerra local” acuñado por Taylor, llamado “Plan Rostov No.6”, conlleva el bloqueo de los puertos de Vietnam del Norte y los bombardeos masivos de cualquier región aledaña que se estime importante desde el ángulo económico o militar. Lo cual explica también las agresiones y bombardeos contra Laos y Camboya.

Para 1964, los alrededores de Saigón eran una tierra de nadie; el establecimiento de las llamadas “aldeas estratégicas” por parte del régimen diemista era una verdad a medias, y el control absoluto de la región una mentira completa. El establecimiento de dichas aldeas consistía en el desarraigo de la población de sus aldeas locales, para ser trasladados a zonas controladas por las fuerzas diemistas, evitando así, el contacto, adoctrinamiento y colaboración de los aldeanos con el Viet-Cong, sin embargo, ésta medida implementada desde 1961 fue un fracaso rotundo, principalmente por la férrea oposición de la población vietnamita, dado que eran separados a la fuerza de sus tierras de cultivo y lo que fue peor, de su lugar de origen donde reposaban sus ancestros.

Sin embargo, a la menor oportunidad, los aldeanos se revelaban del control de las tropas de Diem en las aldeas estratégicas regresando a sus aldeas originales, para volver a ser capturados por las fuerzas diemistas y deportados nuevamente. Además, la acción de las tropas del régimen de Diem eran poco efectivas, dado que se basaba en el reclutamiento forzado de los aldeanos en edad de llenar las filas de la guerrilla del Viet-Cong. Aunque muchos de estos soldados no tenían filiaciones comunistas, eran indiferentes a Diem, y sus acciones a la población se veían limitadas, dado que eran, su propia gente.

Aunque había aldeas que eran neutrales respecto del Viet-Cong y el régimen de Diem, con la implantación de las “aldeas estratégicas”, adoptaron una postura favorable a la del Viet-Cong y la del Frente de Liberación, comenzando una colaboración más estrecha entre el Frente de Liberación, la guerrilla del Viet-Cong y la población rural vietnamita. Las estrategias creadas por las tres partes durante la guerrilla y la situación crítica en Saigón de 1960 a 1964 principalmente, pese a lo limitadas en los recursos fueron estratégicos. Muchas veces los Viet-Congs rodeaban los puestos de vigilancia de los diemistas, los cuales podían tener acceso al mundo exterior con el consentimiento de los Viet-Congs, lo cual sabían los diemistas que generalmente eran aldeanos reclutados forzosamente, eso daba la impresión a Diêm de un control de la zona, cuando en la práctica, era relativo al control “disfrazado” de la guerrilla.

Una forma efectiva de la guerrilla, los aldeanos y el Frente de Liberación fueron sus redes comunicación, apoyadas en pequeños periódicos impresos clandestinamente, incluso hechos a mano, que informaban de las acciones realizadas en todo Vietnam del Sur, los mensajes eran colocados en lugares acordados en la selva, nunca entregados de persona a persona, evitando levantar las sospechas de las tropas diemistas. Otro sistema efectivo de comunicación entre aldeas, así como de escondite y refugio eran los túneles subterráneos, que complementados con los escondites bajo tierra eran una herramienta perfecta para los ataques de la guerrilla.

Debido a la inferioridad numérica de la guerrilla, muchas veces los ataques consistían en la movilización de dos o tres efectivos guerrilleros alrededor de un pelotón diemista o norteamericano, dando la sensación de ser varios miembros de una escuadra guerrillera, lo cual forzaba al enemigo a replegarse. Las armas y municiones de los vietnamitas eran mucho menores, y debían ser utilizada con cautela y racionamiento, haciendo un uso efectivo de las mismas. El desarrollo de minas también fue de gran importancia, aunque con terribles consecuencias para ambos bandos, ya que las minas hechas por el Frente y la guerrilla tenían formas incluso de juguetes, o se encontraban muy bien escondidas en la selva.

Otra gran estrategia empleada para compensar la inferioridad numérica fueron los llamados “tapacañones”, que eran principalmente mujeres, niños y ancianos de las aldeas, que cuando eran visitados por las tropas diemistas en busca de Viet-Congs, las mujeres salían a hablar con los diemistas antes de que estos llegaran a las aldeas, convenciéndolos de que sólo había mujeres y niños, que matarían a su propia gente y que sus maridos e hijos eran también miembros del ejército diemista. Si se negaban a irse, las mujeres les decían que preferían que las mataran de una vez, antes que a sus hijos, porque de todos modos morirían cuando arrasaran con la aldea. Aunque riegosa, la táctica funcionaba las más de las veces, permitiendo también, esconder guerrilleros en las aldeas.

Quizá la voluntad de los vietnamitas era tan férrea, que se la lograron ingeniar para montar fábricas de armas a lo largo de todo el territorio, con los pocos o muchos recursos que tenían a su alcance, contrapesando a las tropas diemistas apoyadas por las estadounidenses, y posteriormente a las americanas. Otro aspecto interesante fue la creación de hospitales en el campo, pequeños lugares donde eran atendidas todo tipo de emergencias médicas, aprovechando la tradición milenaria de la herbolaria, utilizando recursos que los aldeanos tenían a su alrededor, que incluso, permitían hacer complicadas operaciones de amputaciones.

Una vez que las aldeas eran liberadas, los aldeanos y el Frente se organizaban para mantener esas posiciones. La aldea era defendida por los propios pobladores, con rondas nocturnas, adiestrados por el frente, así como con varias trampas creadas con elementos naturales, cuerdas, púas, hoyos llenos de lanzas. Muchas veces los aldeanos advertían a los invasores estadounidenses o diemistas de las trampas, y tras corroborar dos o tres individuos, de manera dolorosa que así era, emprendían la retirada. Los aldeanos decían que las trampas eran para defenderse del Viet-Cong, dado que los diemistas no podían defenderlos y los acusaban de contribuir con ellos.

Cuando las aldeas eran liberadas, su autodefensa era gestionada en coordinación de los pobladores y los guerrilleros del Viet-Cong. Muchas veces como no había hombres en las aldeas, eran las propias mujeres las que se encargaban de la administración de la aldea, la organización económica e incluso los planes de cultivo, cosecha y distribución de los alimentos. El Frente Nacional también creó un sistema educativo extensivo a todas las aldeas, enseñando a leer y escribir a los pobladores de las mismas de todas las edades, con escuelas para maestros en todo el territorio vietnamita. Las aldea lograron autonomía respecto del régimen diemista de esta manera.

Mientras tanto, en el Norte la población está permanentemente movilizada para defenderse, para producir y para reconstruir; el campesino trabaja la tierra con el fusil a la espalda. Al mismo tiempo, se ha montado una extraordinaria organización de salvaguardia de vidas humanas: cada ciudad, cada fabrica, cada comunidad dispone de una red sanitaria; los niños, sobre todo, son objeto de la más atenta protección: hay que preservar a toda costa a los que luego tendrán que reconstruir el país. Pues, en plena guerra, la República piensa en el futuro. Los servicios de sanidad preparan un doble plan de rehabilitación física y neuro-psicológica. Los de educación nacional ha elaborado un plan de veinte años para el desarrollo científico y cultural; cinco mil estudiantes han sido enviados al extranjero. Al desafío tecnológico de la mayor potencia industrial del mundo se oponen la fe, la voluntad y el coraje de todo un pueblo. Porque, como declaró el presidente Hô Chi Minh en su llamamiento del 17 de julio de 1966, nada es más precioso que la independencia y libertad.

Al mismo tiempo, estudiantes y budistas realizan manifestaciones en Hué, Saigón, Da Nang, Tourane y otras ciudades de Vietnam del Sur. En la ciudad de Da Nang la soldadesca norteamericana une sus fusiles a los de la dictadura para balear a los manifestantes. El día 19 es prohibida una manifestación budista en la capital. Veinticuatro horas después, se efectúa un mitin budista que denuncia a los matones católicos del asesinato dictador Ngo Ding Diem y al propio general Khanh. El 23 de agosto, cuatrocientas mil personas, enardecidas, desfilan por Saigón martillando frases contra la dictadura y los norteamericanos. Por lo que, Maxwell Taylor y el dictador celebran una conferencia para modificar los planes ante la resaca popular. Khanh abroga la “Carta Nacional” y promete que en pocos días será instituido un Supremo Consejo nacional, formado por civiles, que en el plazo de dos meses deberá elegir al presidente de la República.

Algunos meses más tarde, la ruptura entre el palacio y la población alcanza su punto culminante, La crisis comienza en mayo, en Hué, donde la comunidad budista se opone a la intolerancia católica. Y llega hasta Saigón, donde, para atraer la atención mundial sobre sus reivindicaciones, el bonzo Thich Quang Duc se quema vivo. La conmoción mundial es considerable y las críticas no se hicieron esperar, con lo que se consideraba que Estados Unidos no defienden intereses económicos, sino su hegemonía política.

Querían probar —sobre todo a la América Latina— que pueden enfrentarse con éxito a la guerra de liberación: Vietnam sirve de campo de experimentación para las técnicas de la contraguerrilla y las nuevas armas (como el napalm). El uso del napalm es retratado tanto en Apocalipsis Ahora de manera cínica con la frase “adoro el olor de napalm en la mañana”, como en Forrest Gump (Ídem, Robert Zemeckis, 1994), cuando el batallón del Teniente Dan, donde se encuentra Forrest Gump es atacado sorpresivamente por la guerrilla vietnamita, y el Teniente ordena a los mandos superiores destruir la zona.

Pero la lucha continuó, sólo que con un cambio de estrategia mediante el cual el ejército estadounidense debía destruir las bases del vietcong ubicadas en el delta del Mekong, además de establecer campos atrincherados en las altas planicies para cortar la ruta de infiltración de los norvietnamitas hacia el sur lo cual exigió un mayor número de soldados norteamericanos. Estos ataques a la zona meridional de Vietnam, así como del delta del Mekong son retratados principalmente en Nacido el Cuatro de Julio (Born the Fourth of July, Oliver Stone, 1989), cuando Ron Kovic relata sus dos momentos cruciales durante la Guerra de Vietnam.

Para 1968, mientras el mando americano creía en el éxito cercano de esta estrategia, los vietcongs lanzaron una serie de ataques espectaculares en muchas ciudades de Vietnam del Sur, especialmente en Saigón, donde lograron infiltrarse hasta el interior de la embajada americana. Sin embargo, la mayor parte de los dirigentes de Washington declararon que su país no retrocedería, aún a pesar del elevado número de bajas americanas. El recrudecimiento de las políticas militares norteamericanas, así como la ambivalencia de proceder estadounidense, es retratado con pericia en la película Pelotón (Platoon, Oliver Stone, 1986), cuando los sargentos Elías y Bob discuten el atacar una aldea poblada por civiles. También en El Francotirador se muestra algo de estos ataques indiscriminados a blancos no militares.

Luego de esto la opinión pública empezaría a creer que la Guerra de Vietnam era un conflicto interminable, al mismo tiempo que se multiplicaban las manifestaciones de estudiantes que se negaban a ir al combate. A lo que el presidente Richard Nixon respondía que antes de abandonar Vietnam del Sur había que conformar ejército local capaz de repeler a los comunistas. En varias películas se puede ver éste aspecto de la Guerra, donde las manifestaciones internas contra la Guerra de Vietnam se dan lugar en Estados Unidos, como en Forrest Gump, donde se muestran los nexos del movimiento con el hipismo e incluso las llamadas Panteras Negras, o en Retorno Sin Gloria (Coming Home, Hal Ashby, 1978)¸ donde Luke Martin decide bloquear la entrada de una instalación militar, también aparece en Nacido el Cuatro de Julio cuando Ron Kovic y varios veteranos más se manifiestan en la Convención Republicana de 1972, donde Nixon es nombrado candidato del partido. (Acros the Universe, A Través del Universo Julie Taymor, 2007) centra buena parte de su dramatismo en el movimiento hippie y las pérdidas humanas que enervaron a la opinión pública.

Del mismo modo, a pesar de la opinión del gobierno survietnamita, Estados Unidos comenzó una serie de negociaciones con Vietnam de Norte (París, 1969) y ambos bandos retiraron, al menos en apariencia, una buena parte de sus tropas, pero un nuevo ataque por parte de los norvietnamitas provocó que EU volviera a comenzar con los bombardeos contra el Viet-Cong, incluyendo los diques del río Rojo para intentar provocar terribles inundaciones, lo que indignó a la opinión pública internacional. Tras esta última manifestación de fuerza, y al mismo tiempo estimulado por su espectacular reencuentro con Mao Tse Tung en Pekín (agosto de 1972), el presidente Nixon dio su consentimiento a los Tratados de París (enero de 1973), poniendo fin a la intervención americana en Vietnam (Lacoste).